Elecciones 2018: Que sea una fiesta cívica

+ Velaremos por Ia imparcialidad, independencia, máxima publicidad y  objetividad

+ Coadyuvaremos para la seguridad  para ejercer libremente el derecho de votar y ser votados

+ Refrendamos el valor de la política, de la buena política, para consolidar la democracia

+ Decía JRH: Los partidos políticos son para la nación y no  la nación  para los partidos políticos  

+ Candidatos y Partidos: Estén a la altura y que no pongan jamas en riesgo la unidad nacional 

+ Mary Chuy nos recuerda  consolidar la via democrática como la salida pacífica a los problemas 

+  Ningún triunfo o derrota  es para siempre: Hay roles como gobierno o como oposición

+ Hay vida y hay futuro para la nación  y para cada fuerza política el dia después de las elecciones

+ Asumimos, como condición esencial de la democracia electoral, la aceptabilidad de la derrota

+ Llamado a los actores políticos a la autocontención,como una contribución a la democracia

+ Mensaje de ANJ, Presidente de la CONAGO y Gobernador de Tabasco, en el INE

(Arturo Núñez Jiménez. Gobernador de Tabasco y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores. Palabras en la firma de la Declaración por la Democracia y la Legalidad en el Proceso Electoral 2018, firmada por la CONAGO, INE, FEPADE y AIEEF. Sede del INE. CDMX):

Mensaje en la firma de la Declaración por la Democracia y la Legalidad en el Proceso Electoral 2018. INE. CDMX. 20 marzo 2018.-

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Acuerdo por la Democracia y la legalidad

+ Que la elección 2018 sea una gran fiesta cívica

+Hay roles intercambiables como gobierno o como oposición

+ Ningún triunfo o derrota electoral es para siempre

+ Hay vida y futuro para la Nación el dia después de las elecciones

Dejemos atrás descalificaciones y denuestos personales

Con Héctor Marcos Díaz-Santana Castaños y Lorenzo Córdova

(Arturo Núñez Jiménez, Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores. Palabras en la reunión de trabajo con autoridades electorales federales y locales. INE. CDMX):

Expreso la más cordial bienvenida a todos los asistentes a esta Reunión de Trabajo de la Conferencia Nacional de  Gobernadores(CONAGO), con el Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación(TEPJF), la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), los Tribunales Electorales de los Estados y de la Ciudad de México, así como la Asociación de Instituciones Electorales de las Entidades Federativas (AIEEF). Expreso mi reconocimiento a los Consejeros Electorales del INE por su gentil disposición para ser la sede de este relevante  evento.

El próximo domingo 1° de julio del presente año se celebrarán los comicios federales y locales, para renovar la titularidad de 3 mil 406 cargos de elección popular, que incluyen al Presidente de la República, 128 senadores y 500 diputados federales, así como en 30 entidades federativas, al Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, 8 gobernadores, 972 diputados locales, 1 mil 596 ayuntamientos, 184 juntas municipales y concejales y 16 alcaldías en la Ciudad de México.

2018 20 marzo ine 4Si bien corresponde al INE y a los Organismos Públicos Locales Electorales, en el ámbito de sus respectivas competencias, la organización de dichos comicios, el párrafo 2 del Artículo 4 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales dispone que “Las autoridades federales, estatales y municipales deberán prestar la colaboración necesaria para el adecuado desempeño de las autoridades electorales establecidas por la Constitución y esta Ley”. Por esta razón, los integrantes de la CONAGO y sus representantes acudimos hoy a este evento para ratificar el cumplimiento de este mandato legal conforme a las facultades constitucionales que tenemos conferidas.

88’878,886 CIUDADANOS EN LA LISTA NOMINAL DE ELECTORES

Al 2 de marzo de 2018 la página oficial del INE en Internet reporta que podrán votar 88 millones, 878 mil 886 ciudadanos incluidos en la lista Nominal de Electores.

Por todo ello, el número de cargos de elección popular por dirimir y el número de ciudadanos habilitados para emitir el sufragio, se considerarán éstas, las elecciones más concurridas en la historia del país.

Tanto el INE, que registra en su desarrollo institucional la realización de 9 comicios federales, como los OPLES que también han acumulado una gran experiencia a nivel de las entidades federativas, garantizan la organización eficaz de la próxima jornada electoral. De igual forma, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y los tribunales electorales de los estados y la Ciudad de México, así como la FEPADE y las fiscalías locales, también aseguran, respectivamente, la resolución de las controversias y la persecución  de los delitos electorales, en apego a los principios rectores de la función electoral establecidos en el Artículo 41 constitucional: certeza, legalidad, imparcialidad, independencia, máxima publicidad y objetividad.

2018 20 marzo ine 3
Reunión de trabajo en el INE

A partir del desempeño de las autoridades electorales, todos tenemos que hacer la parte que nos corresponde, por mandato legal, convicción democrática y, sobre todo, por nuestro compromiso con México y con cada una de las partes integrantes de nuestro pacto federal. Autoridades gubernamentales, partidos políticos y coaliciones, candidatos y ciudadanos, tenemos que realizar nuestros mejores esfuerzos para que el proceso electoral se desarrolle en tiempo y forma, en las mejores condiciones para que se constituya en una verdadera fiesta cívica y contribuya a colocar al país en una etapa superior de su desarrollo político.

A las autoridades de los tres órdenes de gobierno, nos corresponde con fundamento en nuestras competencias constitucionales, coadyuvar con las autoridades electorales, con los recursos presupuestales necesarios, los apoyos logísticos que requieran en las tareas de organización de los comicios y garantizar la seguridad pública indispensable para cumplir todas sus responsabilidades y hacer posible que los ciudadanos puedan ejercer libremente sus derechos políticos para votar y ser votados.

Asimismo, todos quienes gobernamos estamos obligados a garantizar el uso responsable e imparcial de los recursos públicos que administramos, sobre todo en lo relativo al manejo de los programas sociales, así como a no caer en la tentación de convertirnos en actores de las contiendas electorales vía la procuración de justicia, la propaganda oficial o el uso de los tiempos y recursos de los servidores de las administraciones públicas que jefaturamos.

REFRENDAMOS EL VALOR Y LA EFICACIA DE LA POLÍTICA

A eso hemos venido el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, los gobernadores o sus representantes, a reiterar ante las autoridades electorales aquí reunidas, y ante el pueblo de México, nuestras obligaciones de ley y nuestro compromiso con la democracia mexicana y de cada una de las entidades federativas. Quienes hemos accedido a la titularidad de los poderes ejecutivos de los estados y de la capital de la República, refrendamos aquí el valor y la eficacia de la política –de la buena política que reivindicamos-, así como  la confianza y el respeto en las instituciones electorales que hemos construido para transitar a la democracia y para consolidarla en los tiempos por venir.

2018 20 marzo ine 1Compartimos la afirmación de Don Jesús Reyes Heroles en el sentido de que los partidos políticos son para la nación y no que la nación sea para los partidos políticos. De los partidos, de las coaliciones que han formado y de los candidatos que han postulado, así como de los candidatos independientes, esperamos que estén a la altura de sus responsabilidades, a partir de sus propios postulados doctrinarios y programáticos y de sus legítimas aspiraciones, y no obstante de sus válidas y necesarias diferencias propias de una sociedad plural y brutalmente desigual como la mexicana, a condición de que no pongan jamás en riesgo la unidad nacional que debe enriquecerse de sus posiciones contrastadas y servir para avanzar en la construcción de la casa común que es México, ampliando libertades, fortaleciendo derechos,  cumpliendo obligaciones y erradicando inseguridad, corrupción y pobreza.

A los contendientes les corresponde reafirmar el compromiso con la democracia como la vía pacífica para que México supere sus problemas. Esperamos y exigimos de ellos diagnósticos claros sobre la situación nacional o del ámbito geográfico electoral que les corresponda y, sobre todo, propuestas viables. Recordemos que en el actual proceso electoral, después de 24 años de declararle la guerra al Ejército Mexicano  en  Chiapas,  el  Congreso  Nacional  Indígena (CNI) -vinculado al EZLN– propuso a una de sus integrantes como precandidata independiente a la Presidencia de la República, aspiración que no se pudo concretar, pero que nos recuerda a todos la obligación que tenemos para preservar y consolidar la vía democrática como la salida a los grandes problemas nacionales de nuestro tiempo.

En el devenir de nuestra historia reciente, hemos ido fortaleciendo la conciencia de que ningún triunfo o derrota electoral es para siempre, y de que en la competencia política ni se gana ni se pierde todo en unos comicios. Después de vivir la alternancia de partidos en el poder, el gobierno dividido con mayorías diferenciadas en los poderes ejecutivos y legislativos, y de procesar productivamente la pluralidad y las discrepancias que les son consustanciales, sabemos que hay roles intercambiables como gobierno o como oposición, que pueden coexistir los consensos indispensables con las legítimas e insuprimibles diferencias, que es posible armonizar representatividad y eficacia para la gobernabilidad democrática y que hay vida y futuro para la nación en su conjunto y para cada fuerza política el día después de las elecciones. Por ello asumimos como condición esencial de la democracia electoral la aceptabilidad de la derrota.

José Ortega y Gasset proponía hacer de la política, pedagogía social. El tiempo de las campañas electorales constituye un momento privilegiado con tal propósito. Dejemos atrás descalificaciones y denuestos personales y hagamos del proselitismo electoral oportunidad para identificar coincidencias y divergencias que procesadas a través del diálogo, la negociación y el acuerdo den rumbo cierto a México en lo político, lo económico y lo social.

La ciudadanía es la gran protagonista de la democracia. En lo electoral participa en la organización comicial en todos los niveles de las autoridades y tiene a su cargo las mesas directivas de las casillas receptoras del voto. Pero, por encima de todo ello, los ciudadanos tienen el derecho y la obligación de sufragar para elegir gobernantes y representantes populares, otorgándoles a los gobiernos y órganos de la representación nacional que surjan de los resultados de los comicios, la legitimidad necesaria que requiere del apego a la legalidad pero no se agota en ella.

Es por tal razón que la participación ciudadana es el ingrediente esencial de la democracia. A mayor participación, mayor legitimidad. Y a mayor legitimidad, mayor gobernabilidad, para concretar propuestas y construir acuerdos que saquen adelante a México.

Todos debemos responsabilizarnos de hacer nuestra parte para que las patologías sociales que padece la nación, destacadamente la incidencia delictiva, no inhiban el derecho político de los mexicanos a votar y ser votados. La seguridad de todos los actores del proceso electoral debe estar en las prioridades de las gestiones gubernamentales, sin menoscabo alguno de todas las demás responsabilidades públicas que tienen a su cargo.

Hemos de escuchar ahora las voces de todos quienes participamos en la convocatoria a esta Reunión de Trabajo. Y también hemos de suscribir, por parte de la CONAGO, el INE y los OPLES,  una “Declaración por la Democracia y la Legalidad para el Proceso Electoral 2018”, como compromiso compartido, en las competencias que nos corresponden, para que el proceso electoral desemboque en resultados favorables para México y los mexicanos.

Hemos respetado los principios que rigen la procuración e impartición de justicia, para no involucrar a las autoridades competentes –FEPADE y fiscalías locales, así como órganos jurisdiccionales- en pronunciamiento alguno que pueda comprometer, así sea simbólicamente, su condición –particularmente de jueces y magistrados- de decir el derecho en la resolución de las controversias electorales.

Reiterando a todos la bienvenida a este evento, continuamos con el desarrollo del orden del día, con la anuencia de mis colegas gobernadores y de las autoridades electorales presentes.

2018 20 marzo ine declaracion 2

Arturo Núñez Jiménez. Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores. Reunión de trabajo en el INE, con autoridades electorales federales y locales. CDMX, 20 marzo, 2018.-

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INTERVENCIÓN DEL LICENCIADO ARTURO NÚÑEZ JIMÉNEZ, GOBERNADOR CONSTITUCIONAL DEL ESTADO DE TABASCO Y PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA NACIONAL DE GOBERNADORES (CONAGO), EN LA REUNIÓN DE TRABAJO CON LAS AUTORIDADES ELECTORALES FEDERALES Y LOCALES.                                                          CIUDAD DE MÉXICO, 20 DE MARZO DE 2018.

 

Expreso la más cordial bienvenida a todos los asistentes a esta Reunión de Trabajo de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), con el Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), los Tribunales Electorales de los Estados y de la Ciudad de México, así como la Asociación de Instituciones Electorales de las Entidades Federativas (AIEEF). Expreso mi reconocimiento a los Consejeros Electorales del INE por su gentil disposición para ser la sede de este relevante  evento.

El próximo domingo 1° de julio del presente año se celebrarán los comicios federales y locales, para renovar la titularidad de 3 mil

406 cargos de elección popular, que incluyen al Presidente de la República, 128 senadores y 500 diputados federales, así como en 30 entidades federativas, al Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, 8 gobernadores, 972 diputados locales, 1 mil 596 ayuntamientos, 184 juntas municipales y concejales y 16 alcaldías en la Ciudad de México.

Si bien corresponde al INE y a los Organismos Públicos Locales Electorales, en el ámbito de sus respectivas competencias, la organización de dichos comicios, el párrafo 2 del Artículo 4 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales dispone que “Las autoridades federales, estatales y municipales deberán prestar la colaboración necesaria para el adecuado desempeño de las autoridades electorales establecidas por la Constitución y esta Ley”. Por esta razón, los integrantes de la CONAGO y sus representantes acudimos hoy a este evento para ratificar el cumplimiento de este mandato legal conforme a las facultades constitucionales que tenemos conferidas.

Al 2 de marzo de 2018 la página oficial del INE en Internet reporta que podrán votar 88 millones, 878 mil 886 ciudadanos incluidos en la lista Nominal de Electores.

 

Por todo ello, el número de cargos de elección popular por dirimir y el número de ciudadanos habilitados para emitir el sufragio, se considerarán éstas, las elecciones más concurridas en la historia del país.

 

Tanto el INE, que registra en su desarrollo institucional la realización de 9 comicios federales, como los OPLES que también han acumulado una gran experiencia a nivel de las entidades federativas, garantizan la organización eficaz de la próxima jornada electoral. De igual forma, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y los tribunales electorales de los estados y la Ciudad de México, así como la FEPADE y las fiscalías locales, también aseguran, respectivamente, la resolución de las controversias y la persecución  de los delitos electorales, en apego a los principios rectores de la función electoral establecidos en el Artículo 41 constitucional: certeza, legalidad, imparcialidad, independencia, máxima publicidad y objetividad.

A partir del desempeño de las autoridades electorales, todos tenemos que hacer la parte que nos corresponde, por mandato legal, convicción democrática y, sobre todo, por nuestro compromiso con México y con cada una de las partes integrantes de nuestro pacto federal. Autoridades gubernamentales, partidos políticos y coaliciones, candidatos y ciudadanos, tenemos que realizar nuestros mejores esfuerzos para que el proceso electoral se desarrolle en tiempo y forma, en las mejores condiciones para que se constituya en una verdadera fiesta cívica y contribuya a colocar al país en una etapa superior de su desarrollo político.

A las autoridades de los tres órdenes de gobierno, nos corresponde con fundamento en nuestras competencias constitucionales, coadyuvar con las autoridades electorales, con los recursos presupuestales necesarios, los apoyos logísticos que requieran en las tareas de organización de los comicios y garantizar la seguridad pública indispensable para cumplir todas sus

 

responsabilidades y hacer posible que los ciudadanos puedan ejercer libremente sus derechos políticos para votar y ser votados.

Asimismo, todos quienes gobernamos estamos obligados a garantizar el uso responsable e imparcial de los recursos públicos que administramos, sobre todo en lo relativo al manejo de los programas sociales, así como a no caer en la tentación de convertirnos en actores de las contiendas electorales vía la procuración de justicia, la propaganda oficial o el uso de los tiempos y recursos de los servidores de las administraciones públicas que jefaturamos.

A eso hemos venido el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, los gobernadores o sus representantes, a reiterar ante las autoridades electorales aquí reunidas, y ante el pueblo de México, nuestras obligaciones de ley y nuestro compromiso con la democracia mexicana y de cada una de las entidades federativas. Quienes hemos accedido a la titularidad de los poderes ejecutivos de los estados y de la capital de la República, refrendamos aquí el valor y la eficacia de la política –de la buena política que reivindicamos-, así como  la confianza y el respeto en las instituciones electorales que hemos construido para transitar a la democracia y para consolidarla en los tiempos por venir.

Compartimos la afirmación de Don Jesús Reyes Heroles en el sentido de que los partidos políticos son para la nación y no que la nación sea para los partidos políticos. De los partidos, de las coaliciones que han formado y de los candidatos que han postulado, así como de los candidatos independientes, esperamos que estén a la altura de sus responsabilidades, a partir de sus propios postulados doctrinarios y programáticos y de sus legítimas aspiraciones, y no obstante de sus válidas y necesarias diferencias propias de una sociedad plural y brutalmente desigual como la mexicana, a condición de que no pongan jamás en riesgo la unidad nacional que debe enriquecerse de sus posiciones contrastadas y servir para avanzar en la construcción de la casa común que es México, ampliando

 

libertades,     fortaleciendo     derechos,      cumpliendo     obligaciones      y erradicando inseguridad, corrupción y pobreza.

A los contendientes les corresponde reafirmar el compromiso con la democracia como la vía pacífica para que México supere sus problemas. Esperamos y exigimos de ellos diagnósticos claros sobre la situación nacional o del ámbito geográfico electoral que les corresponda y, sobre todo, propuestas viables. Recordemos que en el actual proceso electoral, después de 24 años de declararle la guerra al Ejército Mexicano  en  Chiapas,  el  Congreso  Nacional  Indígena (CNI) -vinculado al EZLN- propuso a una de sus integrantes como precandidata independiente a la Presidencia de la República, aspiración que no se pudo concretar, pero que nos recuerda a todos la obligación que tenemos para preservar y consolidar la vía democrática como la salida a los grandes problemas nacionales de nuestro tiempo.

En el devenir de nuestra historia reciente, hemos ido fortaleciendo la conciencia de que ningún triunfo o derrota electoral es para siempre, y de que en la competencia política ni se gana ni se pierde todo en unos comicios. Después de vivir la alternancia de partidos en el poder, el gobierno dividido con mayorías diferenciadas en los poderes ejecutivos y legislativos, y de procesar productivamente la pluralidad y las discrepancias que les son consustanciales, sabemos que hay roles intercambiables como gobierno o como oposición, que pueden coexistir los consensos indispensables con las legítimas e insuprimibles diferencias, que es posible armonizar representatividad y eficacia para la gobernabilidad democrática y que hay vida y futuro para la nación en su conjunto y para cada fuerza política el día después de las elecciones. Por ello asumimos como condición esencial de la democracia electoral la aceptabilidad de la derrota.

José Ortega y Gasset proponía hacer de la política, pedagogía social. El tiempo de las campañas electorales constituye un momento privilegiado con tal propósito. Dejemos atrás descalificaciones y denuestos personales y hagamos del proselitismo electoral oportunidad para identificar coincidencias y divergencias que

 

procesadas a través del diálogo, la negociación y el acuerdo den rumbo cierto a México en lo político, lo económico y lo social.

La ciudadanía es la gran protagonista de la democracia. En lo electoral participa en la organización comicial en todos los niveles de las autoridades y tiene a su cargo las mesas directivas de las casillas receptoras del voto. Pero, por encima de todo ello, los ciudadanos tienen el derecho y la obligación de sufragar para elegir gobernantes y representantes populares, otorgándoles a los gobiernos y órganos de la representación nacional que surjan de los resultados de los comicios, la legitimidad necesaria que requiere del apego a la legalidad pero no se agota en ella.

Es por tal razón que la participación ciudadana es el ingrediente esencial de la democracia. A mayor participación, mayor legitimidad. Y a mayor legitimidad, mayor gobernabilidad, para concretar propuestas y construir acuerdos que saquen adelante a México.

Todos debemos responsabilizarnos de hacer nuestra parte para que las patologías sociales que padece la nación, destacadamente la incidencia delictiva, no inhiban el derecho político de los mexicanos a votar y ser votados. La seguridad de todos los actores del proceso electoral debe estar en las prioridades de las gestiones gubernamentales, sin menoscabo alguno de todas las demás responsabilidades públicas que tienen a su cargo.

Hemos de escuchar ahora las voces de todos quienes participamos en la convocatoria a esta Reunión de Trabajo. Y también hemos de suscribir, por parte de la CONAGO, el INE y los OPLES,  una “Declaración por la Democracia y la Legalidad para el Proceso Electoral 2018”, como compromiso compartido, en las competencias que nos corresponden, para que el proceso electoral desemboque en resultados favorables para México y los mexicanos.

Hemos respetado los principios que rigen la procuración e impartición de justicia, para no involucrar a las autoridades competentes –FEPADE y fiscalías locales, así como órganos

 

jurisdiccionales- en pronunciamiento alguno que pueda comprometer, así sea simbólicamente, su condición –particularmente de jueces y magistrados- de decir el derecho en la resolución de las controversias electorales.

Reiterando a todos la bienvenida a este evento, continuamos con el desarrollo del orden del día, con la anuencia de mis colegas gobernadores y de las autoridades electorales presentes.

Elección 2018: Declaración por la Democracia y la Legalidad

(Comparto el texto de la Declaración por la Democracia y la Legalidad para el Proceso Electoral de 2018, firmada por Conferencia Nacional de Gobernadores, Instituto Nacional de Elecciones, Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales y, Asociación de Instituciones Electorales de las Entidades Federativas. Sede del INE. CDMX):

+ En la Elección 2018, garantizar la equidad, es una obligación fundamental

+ Que se realice en un marco de seguridad, justicia, equidad y legalidad

+ Coadyuvaremos a que  las autoridades electorales cumplan con sus atribuciones

+ Que candidatas y candidatos que se conduzcan con apego a la ley y  a la ética cívica 

+ Texto del documento firmado por la CONAGO, INE, FEPADE y AIEEF

https://www.conago.org.mx/documentos/pronunciamientos/Declaracion_Proceso_Electoral_2018.pdf

 

CONAGO. INE. FEPADE.AIEEF. Firma de la Declaratoria por la Democracia y la Legalidad del Proceso Electoral 2018. CDMX. 20 marzo, 2018.-

Reivindicar la supremacía de la política sobre la economía

+ Legitimidad democrática, condición  para la gobernabilidad

+ El papel de la autoridad electoral en la legitimidad democrática

Las fuentes que originan la deslegitimación de un proceso electoral

+ Autoridad electoralsu desempeño tiene que ser imparcial y eficiente

+ En México, tradición de gobernanza y de gobernabilidad hegemónica

En el Palacio de Minería, con Marco Antonio Baños y Héctor Schamis

(Arturo Núñez Jiménez, Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco. Conferencia en el panel “Legitimidad democrática después de las elecciones”, en el VIII Foro de la Democracia Latinoamericana “Desafíos de las Elecciones en tiempos de cambio: un panorama latinoamericano”,  organizado por el INE, la OEA, la UNAM y la Secretaría de Relaciones Exteriores. Palacio de Minería. CDMX):

Como siempre aprecio mucho la invitación del INE, de la OEA, la UNAM y la Secretaría de Relaciones Exteriores para participar en este foro, y me es muy grato hacerlo, compartiendo reflexiones con Don Carlos Mesa, con quien ya he tenido oportunidad de hacerlo en otros foros anteriores, con Héctor Schamis, con José Luis Vargas y teniendo como moderador a Marco Antonio Baños.

Se nos propone como tema de esta mesa la “Legitimidad democrática después de las elecciones”. Habría que asumir que el tema de la legitimación democrática es un continuo, que existe como tema y como problema antes de la elecciones, si partimos de un problema de crisis de legitimidad democrática en nuestros países que deriva de una parte de cambios civilizatorios, tengamos en cuenta, tan solo que las instituciones representativas fueron concebidas en un estadío tecnológico de hace ya casi cuatro siglos y que ante el vertiginoso cambio tecnológico hoy, muchas de esas instituciones ya no son suficientes para dar respuesta a los reclamos de nuestro tiempo, y que por lo tanto, la gente busca nuevas soluciones que, en muchos casos, no son mejores que las que habíamos diseñado generacionalmente de manera anterior. Ojalá las que se lleguen a concretar sean mejores.

Pero también hay que destacar las especificidades de cada país, derivado de las formas de acceder al poder y de ejercerlo. Es evidente que si hay legitimidad democrática, hay una condición necesaria para que haya gobernabilidad democrática.

2017 13 oct INE 1
En el Foro de La Democracia Latinoamericana

Y aquí se nos hacen varias preguntas en los términos de referencia que se nos aportaron, ¿si existe responsabilidad de las autoridades electorales en la legitimidad democrática? Desde luego que sí.

El diseño y el desempeño de las autoridades electorales, es fundamental para producir legitimidad democrática en una elección. Pero, claro, no son los únicos actores las autoridades electorales, están los demás componentes del sistema político que participan en una elección:  los partidos, los candidatos y la propia ciudadanía.

Una baja participación ciudadana puede ser motivo de una deslegitimación democrática y el comportamiento de los actores políticos; como aquí se ha mencionado, el aceptar o no la derrota puede ser también una fuente de legitimidad o de ilegitimidad para la elección.

Pero a la pregunta especifica, ¿si la autoridad electoral tiene que ver con la legitimidad democrática?, desde luego que sí, y su desempeño tiene que ser imparcial y eficiente.

DESEMPEÑO DE AUTORIDADES Y VÍNCULO CON RESULTADOS

Particularmente, a veces la evaluación del desempeño de la autoridad electoral se vincula al resultado electoral, aunque el desempeño podría haber sido impecable con un resultado electoral muy distante entre el primer y el segundo lugar, que nadie cuestiona, y puede ser muy cuestionado también un desempeño impecable si la distancia entre el primer y el segundo lugar es muy reducido.

2017 13 OCT INE 4En este caso, es más obligado el desempeño imparcial y eficiente para que no haya ninguna pifia que justifique que un margen muy reducido de distancia entre el ganador y el perdedor sea fuente de desacato, de no aceptación de resultados y de ilegitimidad de la elección como legitimidad de origen del poder político.

Se nos pregunta también ¿si los gobiernos de coalición son solución a la falta de pluralidad. Inclusión? Pues es evidente que estamos ante un problema, ya no de legitimidad de origen sino de ejercicio, como dicen algunos teóricos del tema, de gestión.

Y en un presidencialismo puede darse, al existir una elección independiente del Ejecutivo y otra del Legislativo, el llamado gobierno dividido, o compartido, como prefieren otros, que puede llevar a una crisis de legitimidad democrática, de gobernabilidad.

No necesariamente en las acepción original de Huntington y la Comisión Trilateral, de falta de respuestas a las demandas de la sociedad, de ingobernabilidad por incapacidad de respuesta institucional, sino de ingobernabilidad por problemas de coordinación entre los poderes del Estado, particularmente el Ejecutivo y el Legislativo, si las mayorías que lo jefaturan son diferentes; y, por lo tanto, la solución de coalición es una de las búsquedas para lograr de resolver este conflicto entre poderes.

Y contribuye a dar legitimidad desde el punto de vista del diseño institucional, pero puede tener problemas del desempeño en tanto los actores políticos aprenden a gobernar de manera coaligada, en una tradición como la mexicana, que ha sido una tradición de gobernanza y de gobernabilidad hegemónica, por una parte, o de una pluralidad en procesamiento, como la etapa transicional en la que nos encontramos.

Y, también, se nos pregunta si la inconformidad y el desencanto hacía los gobiernos se deben a problemas de legitimidad de ejercicio, o a cultura política. Seguramente la respuesta tendría que ser hibrida:  Hay problemas de legitimidad por ejercicio y resultado en el uso del poder político y, hay problemas derivados de cultura política.

IMPLICACIÓN Y TRASCENDENCIA DE LA ACEPTACIÓN DE LA DERROTA

Los resultados electorales pueden ser, pues, fuente de legitimidad democrática o no, a partir de la llamada legitimidad de origen, y la aceptación de la derrota implica que haya por lo menos dos elementos fundamentales para el funcionamiento democrático y su legitimación.

La autocontención de los autores políticos que efectivamente en América Latina poco se da  y, la cultura política.

Yo recuerdo el caso de Al Gore, cuestionando la elección del segundo presidente Bush en Estados Unidos por los problemas de Florida. Y, habiendo agotado la instancia jurisdiccional en Florida, Al Gore anuncia que no va a ir a la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos para cuestionar la elección de Bush hijo, argumentando que él no va a poner en cuestión la legitimidad del presidente de Estados Unidos de América.

¡Imagínense un candidato presidencial en México, diciendo que no va a impugnar la elección para no cuestionar la legitimidad del futuro presidente mexicano! La cultura política es diametralmente diferente y la capacidad de autocontención de los actores es diferente para la aceptación de la derrota.

Mucho se ha polemizado entre los conceptos de legitimidad y legalidad. El Positivismo pretendió agotar la legitimidad en la legalidad. Bastaba tener apego a la legalidad para ser legítimo. Es evidente que el apego a la legalidad es condición necesaria, pero no suficiente de legitimidad.

La legitimidad parte del respeto a la legalidad, pero no se agota en ello. Requiere de otros ingredientes, para que no sea sólo el aspecto coactivo de la legalidad lo que lleve al cumplimiento de los resultados electorales, sino también a un acotamiento voluntario por muchas razones que se justifique el sentido democrático de los procesos de acceso al poder y de ejercicio del poder.

MAX WEBER: LAS TRES FUENTES DE LEGITIMIDAD

2017 13 oct INE 2
Participación en el debate

Recordemos además, que el primero que empezó a explorar el tema de manera muy sistemática, como en otros muchos aspectos, fue Max Weber, quien reconocía tres fuentes de legitimidad: la tradicional, basada un poco en la costumbre, en la antigüedad; la carismática, basa en las cualidades personales del líder que con la frecuencia que se presenta hoy el populismo es del caudillo, que a veces tiende a tergiversar la institucionalidad prevaleciente por la propia establecida por el caudillo; y la legitimidad- legal- racional, que llamaba Weber, que es a final de cuentas la legitimidad democrática.

Desde ese punto de vista, un reto de la legitimidad democrática en México, ante el riesgo del fenómeno populista que está presente en nuestro proceso político y, por lo tanto, lo está ya en el proceso electoral, es que buena parte de la legitimación institucional democrática que hemos logrado pudiera ser cuestionado por la legitimidad de caudillos que mandan al Diablo a las instituciones y, que pudieran pretender imponer una nueva legitimación, a partir de sus propios criterios.

Es evidente que vamos a enfrentar un desafío de legitimidad democrática después de la elección, independientemente de cuál sea el resultado, ganador o triunfador, de aceptación de la derrota o de la pretensión de gobernar sin las instituciones que hemos construido de muchas dificultades, que si bien tienen ingredientes que han merecido desprestigio y desencanto entre la población, no hemos inventado algo mejor.

Lo que se nos plantea, es la vuelta a la personalización de la política, al candidato independiente, el Llanero Solitario, que quién sabe  cómo va a lograr gobernabilidad o al líder carismático que aunque tiene partido no acuerda con nadie, es anti sistémico y aunque juega las reglas del sistema democrático, en realidad busca destruir la esencia democrática por la vía de la movilización popular, que identifica al caudillo con el pueblo y que el caudillo habla a nombre del pueblo y, no necesita intermediarios representativos de una democracia que se considera caduca e invalid. Ese riesgo está presente después del riesgo de la elección mexicana.

La legitimidad de ejercicio es evidente, algo esencial tiene que ver, ahora sí, con la mezcla de política y economía, y efectivamente como decía Héctor Schamis, refiriéndose a las encuestas del Latinobarómetro, muchas veces se pregunta sobre la democracia cuando en realidad se está preguntando sobre los resultados de la gestión de la política económica y, se le carga a la política política, lo que en realidad es responsabilidad de la política económica y que muchas veces no se decide en los ámbitos políticos.

Los que van y piden el voto y enfrentar el electorado, son los que dan la cara ante la ciudadanía, pero los que toman las decisiones económicas están en oficinas muy cómodas, muy tecnocráticas, tomando sus decisiones con una racionalidad de costo- beneficio como, hay que asumir con David Easton, que la única actividad capaz de dar y de asignar valores en sentido de autoridad distintos a la lógica del costo-beneficio del mercado, es la política.

Hay que reivindicar la supremacía de la política sobre la economía. Si queremos que la política responda por la legitimidad de ejercicio, necesitamos igualar libertad, igualar solidaridad y seguridad como elementos de la gestión democrática y eso implica participación ciudadana, sí, pero también responsabilidad, transparencia con rendición de cuentas para evitar corrupción en la gestión gubernamental.

Respuestas a las preguntas del público asistente

Muchas gracias.

Arturo Núñez Jiménez, Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco. Conferencia en el panel “Legitimidad democrática después de las elecciones”, en el VIII Foro de la Democracia Latinoamericana “Desafíos de las Elecciones en tiempos de cambio: un panorama latinoamericano”,  organizado por el INE, la OEA, la UNAM y la Secretaría de Relaciones Exteriores. Palacio de Minería. CDMX. 13 octubre, 2017.-